domingo, 18 de enero de 2015

Visitas en el jardín.

Una de las tareas que debemos tomar como obligada para un correcto cultivo de nuestros árboles es la observación de cada uno de ellos. Sólo de esta forma podremos adelantarnos a los problemas ocasionados por las "visitas indeseadas" y alegrarnos por los "amigos". Y es que no debemos de olvidar que nuestros árboles son seres vivos, y como tales, pueden albergar todo tipo de organismos de diferente naturaleza, que para bien o para mal, se instalarán en nuestros árboles si no estamos pendientes de ellos.

Hoy, abrigado hasta las cejas por este frío que ha llegado de forma "ciclogenesica", he encontrado dos casos de estas visitas en mis pequeñajos.

La primera ha sido una visita agradable. No es la primera vez que me encuentro alguna mariquita entre mis árboles, y siempre que las he visto he intentado mantenerlas con vida el máximo de tiempo posible y beneficiarme de su estancia.


Y es que una mariquita de siete puntos, Coccinella septempunctata, es una depredadora innata de pulgones y cochinillas, plagas que pueden ser muy molestas entre nuestros árboles y que en el caso de las cochinillas puede llegar a ser difícil de erradicar.

Pero en este vistazo a mis árboles no todo han sido visitas agradables. Llevaba días viendo algunas marcas muy conocidas por nosotros y ya estaba entre la programación de cosas que hacer dar un tratamiento para esto, y es que a los que tenemos oleas, hay unas marcas muy conocidas por todos y de las que siempre tenemos que estar atentos, porque nos pueden echar a perder la brotación de un año en cuestión de días. 



Y es que la Margaronia unionalis, o polilla de los brotes del olivo es una de esas "visitas coñazo" que hay que erradicar rapidamente. 

Detectar los daños es muy fácil, pero encontrar a la susodicha es muy complicado, ya que suele esconderse bastante bien entre el follaje, en la madera de nuestros árboles o directamente en el sustrato.


Pero esta vez, ha querido salir "guapa" para que los bonsailovers la veáis.

Una vez hecho el reportaje, he agrupado todos los olivos en una zona del jardín y he tratado con clorpirifos al 48% para erradicar la posible presencia de otros gusanos. En un par de semanas repetiremos el tratamiento y estaremos pendientes de las brotaciones que están empezando a aparecer para que nada ni nadie se las coma.

Ya sabéis, bonsai también es OBSERVAR.

Un saludo a todos!

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