¡Alerta! Bichos!

Con esta entrada quiero dar comienzo a una nueva serie de entregas en las que analizaremos juntos diferentes plagas y enfermedades que pueden afectar de forma directa a nuestros bonsais y pueden llegar a mermar su vitalidad, incluso llegar a ocasionarles la muerte.

Por eso, como casi siempre, podemos buscar remedios y soluciones, vamos a intentar resolver esas dudas y evitar que los daños sean mayores cuando aparezcan plagas o enfermedades.

La primera de las plagas que os presento es una plaga muy molesta y muy frecuente en los ficus. Aquellos que tengáis algún ficus en vuestra colección, seguro que alguna vez habéis sufrido el ataque de estos bichitos. Estamos hablando de los TRIPS.

Estos "amiguitos" pertenecen al orden Thysanoptera y la gran mayoría de los que se presentan en los ficus son Gynaikothrips. Vaya nombre tiene el bicho!

Los ataques de estos trips suelen ser en las hojas terminales, es decir, las más tiernas y las más atractivas para alimentarse. Al alimentarse de ellas, inyectan una toxina que provoca deformaciones en la estructura interna de la hoja, pudiendo deformarse, curvarse o incluso enrollarse, dependiendo de la cantidad de trips que tengamos presentes por hoja.

En las siguientes imágenes os presento uno de mis ficus al que he dejado que la plaga se instale un poco más fuerte de lo normal para poder hacer esta entrada.

 


Una vez terminado el reportaje, empecé el tratamiento.

¿Cómo lo hago yo?

En primer lugar, la observación es primordial. Bonsai no es solo regar, alambrar, podar y abonar. Una de las tareas más importantes es la observación diaria de nuestros árboles. Así podremos darnos cuentas de cualquier cosa que pensamos que está fuera de lo normal y poder empezar a buscar "remedios". 

Los primeros síntomas son hojas con punteaduras amarillas, alguna hoja doblada y si estos síntomas no son muy altos podemos eliminar manualmente la plaga, pinzando esas hojas y tirándolas a la basura para evitar contagios.

El uso de trampas cromáticas (de color amarillo) también puede ser un remedio para ver que cantidad de plaga tenemos, pero no lo suelo utilizar, sólo lo cuento como algo puntual.

Cuando se nos va de las manos, o la plaga entra muy fuerte, como puede ser el caso de vivir cerca de un parque o jardín donde abundan los ficus y dónde la presencia de esta plaga suele ser normal, hay que entrar con artillería pesada.

En mi caso, lo más efectivo y lo más rápido es el uso de insecticidas de contacto de amplio rango de acción. Para no dar publicidad a ninguna casa comercial, deciros que mi preferido es el que lleva como materia activa Metil-clorpirifos al 48%.

Una única aplicación de este producto elimina la mayoría de la plaga, lo que me permite terminar con ella rapidamente. Dado el tratamiento, a los 2 días ya no encuentras ningún trips con ganas de comer. En el caso de tener que repetir, suelo esperar unos 7-10 días, y en este período de tiempo sigo eliminando las hojas que vea afectadas.

Ojo, el uso de este tipo de productos debe de hacerse conociendo bien como aplicarse y sobre que especies. Existen especies que no toleran su aplicación y el remedio puede ser peor que la enfermedad. Y sobre todo, evitad las horas centrales a la hora de dar los tratamientos.

Bueno, espero que os haya gustado.

Un saludo a todos!

Manuel Porras Sanchez

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