Zapatos nuevos para un ullastre especial

El pasado fin de semana estuvimos en Elche con la Asociación Bonsai Oriente y nuestro gran amigo Jaume Canals.

Uno de los árboles que trabajé en este taller fué este ullastre. Un árbol que lleva conmigo mucho tiempo y que poco a poco empieza a madurar y a mostrar todo su potencial. La idea, que llevaba para este trabajo era refinar su diseño, aclarar hojas y sobre todo, trasplantar a una maceta más adecuada a la calidad del árbol.
No soy partidario de trasplantar muy a menudo los ullastres, ya que suelen ser delicados de raíz hasta que no tienen una edad avanzada, por lo que después de 3 años he vuelto a trasplantarlo. Pero de eso, hablaremos más tarde.


Como todos los árboles, a mi vuelta de Alemania, tenía una salud excelente y un crecimiento de tallos bastante largos, por lo que consideraba que el árbol se encontraba en un estado de salud apto para realizar todos los trabajos que me proponía.

Recordad, es muy importante que la salud del árbol sea buena para poder llevar a cabo trabajos drásticos sobre los mismos. Sólo de este manera conseguiremos que el resultado obtenido sea bueno. Si no es así, podremos poner en compromiso la vida del árbol.

Bueno, antes de trasplantar se decide alambrar y colocar de forma provisional las ramas con el frente elegido. Mi memoria no recordaba bien la madera que había debajo de la tierra y pensaba que era más simple de lo que ha sido después. Por lo que se alambra, se poda y se colocan las ramas antes del trasplante por dos motivos. Primero porque el árbol está bien sujeto a la maceta y nos permite trabajar más agusto, y segundo, porque en el caso de que no decisie continuar con el trasplante, el árbol no sufriria tanto.

Así que manos a la obra...


 Se podan las ramas, se colocan y se deja una rama en el ápice para terminar de formarlo. Este es el trabajo hasta este punto. En este momento, se acercaba la hora de comer y decidí no continuar con el trabajo del árbol, ósea que cervecita y a ver que hacen los compis...


Terminamos de comer, y volvemos a la carga. Llega la hora de trasplantar.

Para este ullastre he elegido una maceta redonda, tipo tambor, con unos esmaltes azules y verdes degradados que encajan con la rusticidad del árbol. No llega a ser un literati, pero se parece mucho y las curvas y recurvas de la madera acompañan a la maceta. El autor Uematsu Tosui.

Bueno, pues a la hora de hacer el trasplante me lleve una grata sorpresa. No me acordaba del arranque que tenía este arbol de madera muerta y ahora ha quedado expuesto. Tocaba recolocar el diseño del árbol para potenciar el nuevo diseño y aprovechar esta madera.

Ahora ya está en casa y en cuanto vea que el ullastre ha superado el trasplante limpiare la madera para descubrir todos los secretos que se esconden en su interior. 
Pero eso...más adelante.
 
Un saludo a tod@s!!

Manuel Porras Sanchez

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