Alcornoque fuerte, alcornoque flojo.

Os voy a contar la historia de dos árboles que son de mi propiedad.

En mi pasión por las especies mediterráneas, me hice hace ya más de 5 años con un alcornoque para probar esta especie. Al ver que se daban genial en mis manos, decidí aumentar la familia y me hice de otro alcornoque totalmente diferente al primero.

El caso es que los dos respondían genial a todos los trabajos que les iba haciendo pero el año pasado tocaba trasplante. Los alcornoques, al igual que otros árboles del género Quercus, necesitan micorrizas de la misma especie para poder sobrevivir, y estos alcornoques, no iban a ser diferentes. El trasplante fué genial, ambos alcornoques estaban muy bien micorrizados y pude re-utilizar parte del sustrato para inocular micorrizas en el nuevo sustrato y todo fue genial. Lo malo es que parece ser que uno de los tratamientos foliares que suelo aplicar a los árboles en invierno afectó a los dos y mientras que uno respondía bien, el otro empezó a preocuparme.

Pasaron todo el invierno y parte de la primavera libres de alambres, con un plan de abonado muy suave y en primavera se les ha dejado libertad para crecer, pero llega la hora de pinzar. Y aquí viene la historia de Alcornoque fuerte:

Este es el alcornoque que llegó segundo a casa. Tiene un monton de corcho muy curioso y la ramificación va bastante avanzada. La fuerza de sus brotes es bestial y debo estar muy pendiente de él para que no se escape. Lo he pinzado de forma normal. Eliminando los brotes mal colocados y aquellas hojas grandes o que estaban mal situadas. Aún así, he sido muy conservador con el trabajo.

Este es el antes:

Y aquí algunas fotos de detalles del corcho. Impresiona ver como la naturaleza moldea a su antojo estos troncos. Y lo mejor, que son obras vivientes que siguen cambiando.
 

 Si os fijáis en esta imagen se ve como los brotes están por todos lados. Hay que ponerse manos a la obra! Si no se eliminan correctamente estos brotes, suelen engordar partes de las ramas que se afean en el futuro. Muy parecido a lo que pasa en los ficus cuando se dejan varios brotes en las puntas de las ramas. En la segunda foto se pueden ver hojas todavía amarillentas por el efecto del tratamiento.

 Bueno y como os he dicho, el nivel de pinzado ha sido suave, para seguir permitiendo una recuperación correcta. Este es el resultado final:



Y ahora viene el alcornoque flojo. Este alcornoque lleva conmigo muchisimos años y lo he ido formando con mucha paciencia. El nivel de madurez que tiene es bastante elevado y el grosor de las ramas empieza a ser considerable. Lo singular de este árbol es la colocación de las ramas. De una forma natural y sin necesidad de crear "ilusiones ópticas" para llenar espacios. Por eso le tengo tanto cariño.

Esta es la imagen del antes.

Y en esta foto se puede apreciar con más detalle la debilidad de la parte superior del árbol, por culpa del tratamiento. 

Y la fuerza de la parte de abajo. Otra curiosidad...mirad el tamaño de las hojas. jejeje. Lleva su trabajo conseguirlo!


El corcho quizas no sea tan espectacular, pero tiene zonas muy interesantes, aquí os pongo algunas fotos de detalle del corcho: 
 La idea aquí ha sido eliminar más verde en la parte baja del árbol y no tocar la parte de arriba, para intentar favorecer la brotación de esta parte. En verdad me llegué a preocupar bastante por la salud de este alcornoque. Y las hojas más dañadas siguen dejandome ese recuerdo de... cuidado, los alcornoques somos delicados para los tratamientos.


Y los zapatos que lleva el alcornoque? Qué me decís? Fijaros en los esmaltes. Preciosa!

 Bueno, y lo mismo que en el caso anterior. Se ha hecho un pinzado suave. Mucho más suave que en el primer alcornoque para intentar recuperar la parte de arriba y poder seguir con su formación. Tengo bastante tranquilidad porque empiezan a verse brotes en el ápice. Vamos a ver si hay suerte!


Bueno, moraleja: Las especies mediterráneas son muy aptas para el cultivo del bonsái en nuestras condiciones y si se les cuida suelen darnos muchas alegrías. 

En el caso de los alcornoques, hay que tener cuidado con los tratamientos NUTRICIONALES vía foliar. Les suele caer mal los tratamientos con algas y más cuando se ha trasplantado ese año. Evitarlos en cualquier caso.

Un saludo a todos!

Manuel Porras Sanchez

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