Rápido Doctor! Lo perdemos!

Hoy os voy a hablar de una de mis pasiones...las causas pérdidas!

Sé que mucho de vosotros os estaréis riendo en este momento, pero supongo que lo que me ocurre en estas circustancias viene derivado de una deformación profesional. Como muchos sabréis, soy Ingeniero Agrónomo y supongo que llevo imprenado en mi ser eso de intentar salvar a toda costa lo que para otros sólo sea un caso perdido.

Al grano, que me pierdo.

Hace un par de días, se puso en contacto conmigo una amiga para contarme que su hermana tenía un bonsai de ficus, pero que ella veía que no lo estaba cuidando lo suficiente, por lo que se puso manos a la obra y detectó que al aumentar el riego, las hojas empezaron a ponerse negras y al suprimirlo, terminaron por caerse.

Pues bien, la prioridad era ver el árbol y comprobar su estado, por lo que me lo traje a casa con intención de salvarlo y reponerlo.

Al recoger el árbol ví que había sufrido algún trasplante, probablmente por haberse roto la vasija y que la tierra original, de baja calidad, estaba completada por turba. Las ramas no tenían hojas y todos los brotes habían desaparecido y al rascar en la madera para comprobar el estado de la circulación de savia pude comprobar como la gran mayoría de ramas ya estaban secas y parte del tronco, en su extremo más alejado del nebari también había empezado su proceso de retirada de savia. Había que actuar rápido.


 Lo primero que se te pasa por la cabeza en estos casos es la teoría de encharcamiento de raíces. La gran mayoría de árboles comprados en grandes superficies, llamese vivero, llamese estantería de un supermercado, vienen preparados con un sustrato "letal" que en muchos casos provoca la muerte por exceso de riego y así, si te da cargo de conciencia, vuelves a comprar otro. A fin de cuentas, el objetivo es vender....Bueno, de eso ya hablaremos otro dia.

Volviendo al ficus, al estar el sustrato seco, decidí hacer un trasplante de emergencia, eliminar por completo todo resto de sustrato original y comprobar la apariencia de las raices:

 Al empezar a desmontar el cepellón, mi sorpresa fue encontrar raices de color blanquecino entre el sustrato, lo que da sintoma de que todavía hay raíces funcionando. 


Otro punto a tener en cuenta es ver si existía herida de corte en la parte inferior donde pudiese haber problemas de pudrición, pero otra sopresa grata, no había ningun corte y todo parece sano.

Limpiamos y humedecemos al máximo las raices, y no cortamos ninguna, ya que son muy pocas y ahora lo importante es que volvamos a tener vida.

Ahora, a trasplantar, usamos akadama bien cribada para eliminar posibles rastos de polvo que dificulten el drenaje y colocamos el árbol. Nos olvidamos en este caso de futuros diseños, posiciones más adecuadas, etc. Ahora solo cuenta salvar el árbol:


Ahora, el paso final ha sido eliminar todo lo que está muerto. Para ello, he ido rascando poco a poco hasta encontrar indicios de vida (color verde debajo de la madera). Y el resultado final ha sido este. 



El riego ahora es muy importante. Al no tener hojas, y al estar en una situación critica, debemos controlar la cantidad de agua que usamos para no pasarnos y empeorar la situación. También es interesante el uso de productos bioestimulantes o enraizantes que ayuden a superar este "trauma". En mi caso, utilizo una mezcla "mágica" que me ha dado muy buen resultados en muchos de estos casos. 

La verdad que las esperanzas en estos casos son bajas. Al tratarse de un ficus siempre digo que saldrá hacia adelante, pero ahora depende del árbol. No sabemos hasta que punto el daño que tenía ha podido comprometer ya el futuro del árbol. La presencia de raices blancas en el cepellón, de pequeño tamaño, me dan un rayo de esperanza, pero por ahora, el pequeño ficus sigue en la UCI. Espero poder contaros algo en breve y que sea positivo.

Manuel Porras Sanchez

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