miércoles, 12 de noviembre de 2014

Trabajando un olmo. El arte de cuidar los detalles

Esta entrada viene a continuación de la entrada anterior, en la que os contaba mi visita el pasado domingo 9 de noviembre a Granada. Allí estuve trabajando con Erasmo García y los Amigos del Bonsai de Granada. (Su web).

En esta visita estuve trabajando un olmo de mi colección y que ya conocéis de otras entradas del blog en la que pudimos disfrutar de sus colores en el otoño del 2013 o de la brotación día a día de la pasada primavera. (podéis ver las entradas en el archivo de este blog).



Pues bien, hace ya bastante tiempo se decidió abrir un shari en el tronco para disimular una serie de defectos que presentaba y así, con el paso del tiempo, ganar en apariencia de vejez.

Fruto de aquel primer trabajo, el olmo ha elaborado un "callo" de cicatrización para cerrar el límite de la herida que se realizó en su día. Pues bien, el trabajo que tocaba esta vez es re-abrir ese callo para favorecer la aparición de un segundo labio que vaya haciendo que gane en aspecto de vejez y ampliar el shari a otras zonas para acompañar la apariencia del árbol.

Lo primero fue hacer un jin en esta rama y juntarlo con el shari que abriremos a continuación.


 Y cuchilla en mano este es el comienzo del trabajo sobre el callo.


Pasado un rato, el resultado final fué el siguiente:




Ahora queda proteger un poco la herida y dejar que el tiempo y la sabiduría de la naturaleza haga su trabajo. 

Queda pendiente colocar algunos tensores y algún alambre para re-colocar algunas ramas, pero eso será en otra entrada.
 

Un saludo a todos!

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