Que caló! Pinzado y aclarado de un ficus.


 Hola a tod@s!

La última semana he estado algo más liado de lo normal y he tardado un poco más de la cuenta en publicar una nueva entrada. Prometo compensaros con un par de entradas esta semana.

En una de las últimas entradas, hablábamos de una de las plagas más corrientes por el Sur de España en los ficus y os comentaba que había dejado que la plaga se instalase algo más de lo normal en el árbol para poder hacer la entrada.

Hoy volvemos a hablar de ese árbol.

Tras los tratamientos para eliminar la plaga, el árbol ha empezado a amarillear de forma acelerada un elevado número de hojas. Los motivos son dos. Uno: Las especies perennes suelen renovar las hojas durante todo el año o como en este caso, si hay algo fuera de lo normal, suelen hacerlo de forma masiva. Dos: Los tratamientos químicos provocan el envejicimento acelerado de los tejidos vegetales y puede provocar, en el caso del uso de clorpirifos, la defoliación química.

Por lo que he decidido aprovechar para sanear, pinzar, aclarar y reestructura un poco el árbol.

Este es su estado inicial


En estas fotos se puede ver el número de hojas amarillas y la cantidad de brotes que hay para aclarar. El árbol está perdiendo su orden y necesita volver a trabajarse para seguir corrigiendo errores y seguir formándolo. Y todavía se aprecian algunos daños de los trips.


Es un árbol muy bonito, en estilo moyogui con una cantidad de raíces aéreas que alimentan a diferents ramas, esto es muy atractivo, visualmente, pero presenta un inconveniente. Las ramas que presentan estas raices engordan de forma diferente al resto, por lo que es importante formar bien todas las ramas para equilibrar la presencia del árbol.


El trabajo ya lo conocéis, eliminamos todos los brotes mal situados y vamos seleccionando las que nos interesan. Y poco a poco vamos consiguiendo el trabajo final.






Uno de los defectos que presenta este árbol es la primera rama. Esta rama es demasiado recta y sobre todo, el tamaño es fino en comparación con el resto de ramas, pero no podemos eliminarla porque está en un lugar muy bueno. Vamos a alambrar, intentar retrasar la formación y más adelante la haremos engordar.



Y poco a poco, tras un montón de hojas después...




Aún queda mucho trabajo por delante para formar una ramificación elegante, en la que perderse sea un placer. Mientras tanto, seguiré trabajando sin descanso para conseguirlo.








Un saludo a tod@s!





Manuel Porras Sanchez

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