"El fuerte" sigue su ritmo.

Y es que ni el calor justiciero de este año está haciendo que este alcornoque se detenga. 

Nunca había tenido un árbol tan vigoroso, un árbol que no para de brotar y que ha decidido ganarse a pulso el nombre que le puse hace ya unos años.

Este es el estado en el que estaba el árbol antes de trabajar:



En este caso, se decidió dejar crecer un poco salvaje para favorecer el engorde de ciertas ramas que necesitaban algo más de calibre y ese ha sido el motivo del crecimiento de algunas partes tan "salvaje".

Pues bien, manos a la obra. Lo primero, quitar todos los alambres que en algunas zonas empezaba a marcarse. En esta época del año hay que ir con cuidado a la hora de desalambrar, porque el movimiento de la savia puede hacer que dañemos las ramas con facilidad.

Y después de un pinzado selectivo, donde se han eliminado aquellos brotes mal colocados, hojas que crecen en posiciones que no interesan,  repasar algunos cortes anteriores, etc., el resultado final ha sido este:


Poco a poco va quedando más vestido este alcornoque y va ganando en su diseño. Ahora, abonado suave para terminar de pasar el verano y dejar que crece otra vez libremente...que visto lo visto, es lo que más le gusta!

Un saludo a tod@s!

Manuel Porras Sanchez

4 comentarios:

  1. Que gustito da cuando un árbol se sale de vigor, la verdad es que este alcornoque está pletórico, Manuel, felicidades.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Bonito ejemplar ( y autoctono) yo tengo ganas de uno

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Javier, te lo recomiendo. Tengo dos, contando este, y es una especie muy interesante de trabajar. Y como bien dices, autóctona.

      Eliminar

Gracias por participar en este blog! No dejes de hacerlo!

Instagram